Lo mejor de los pisos de lujo en Madrid

Las personas con un poder adquisitivo solvente, no se lo piensan a la hora de comprar una vivienda, son los que por norma general habitan los pisos de lujo en Madrid. Hay sitios muy prestigiosos en los que se pueden encontrar viviendas de lujo para comprar o alquilar. Muchos soñamos con casas grandes, con jardines enormes, cocinas en las que puedan correr caballos y un salón en el que se pueda vivir con todas las comodidades.

 

Comprar un chalet de lujo, un piso o una casa de lujo a un buen precio puede ser una de las mejores cosas que te pasen en la vida y esto suele pasar poco por un par de motivos. Cuando una personas vende su casa lo hace o bien porque quiere vivir en una casa mejor, o más grande o en otra ciudad o país o por qué no puede permitirse mantener una vivienda de esas características. Porque seamos sinceros, una vivienda como esta no se mantiene sola, son muchos los gastos que se derivan de ella.

 

El sumisito de los servicios como la luz, el agua o el gas son más elevados, la razón es  porque al ser viviendas tan grandes necesitan de más potencia y más energía, no es lo mismo calentar una vivienda con dos dormitorios que un chalet con cuatro habitaciones y tres baños. El recibo del suministro del agua también es más elevado por que estas casas con jardín suelen tener césped que hay que regar y piscina que hay que llenar. Una vivienda así conlleva un gasto extra de jardinero, de mantenimiento de piscina y de exteriores y todo lo que conlleva tener un jardín bonito y bien cuidado.

 

Los impuestos también son más elevados: cuanto más grande son los pisos de lujo en Madrid, más impuestos se pagan por lo que queda claro que tiene un gran recibo de  impuesto anual.

 

El servicio de seguridad también es un gasto que hay que tener en cuenta, un recibo mensual en una alarma también es algo que hay que tener en cuenta.

Pero claro no todos son gastos, se gana mucho en comodidad, en calidad de vida, en tener el espacio preciso, en tener libertad de movimiento, tener una cocina grande y amplia (cosa que nos gusta mucho a las mujeres) poder tener a los niños en el salón sin que tengan apreturas los días que no se puede disfrutar del jardín, un dormitorio para cada uno y que quede uno libre de invitados, unos baños amplios con grandes bañeras en las que relajarse… Teniendo dinero, todos y cada uno de nosotros querríamos vivir en un piso así.